Esta
semana dejaré a un lado todo el tema de la educación y escribiré sobre algo
diferente: la muerte.
He
pensado en ella últimamente, y no precisamente en mi muerte, sino en la de
gente que me rodea y a la que quiero, y sólo de pensarlo se me enchina la piel.
La
muerte es algo que puede pasar cualquier día a cualquier hora y nadie está
exenta de ella… no puedes hacer nada al respecto. Claro que la puedes
“prevenir” o, más bien, puedes “prolongar” su llegada: si no te expones
haciendo actividades absurdas como manejar borracho o comiendo sanamente y no
fumando, pero al final del día a todos nos toca.
En
la maestría de lectoescritura nos propusieron hacer una ofrenda virtual dónde
cada uno de nosotros subiría una foto de alguna persona fallecida que hubiera
marcado nuestras vidas. Yo escogí a Frida Kahlo porque siempre la he
considerado un ejemplo a seguir, pero la verdad es que me sentí muy superficial
después de leer sobre las personas de las que hablaron el resto de mis
compañeros: amigos, papás, hermanos, muchos de ellos muy jóvenes, muertos en
terribles y tristes accidentes. Fue ahí cuando me cayó el 20 de que nunca, en
mis 24 años, he sufrido una pérdida de esa magnitud. Es decir, mis dos abuelos
están muertos, uno de ellos murió de un infarto cuando yo tenía 8, por lo que
realmente nunca le tomé la importancia que debía y mi otro abuelo murió después
de 8 años de haber tenido un horrible accidente que lo dejó casi cuadripléjico cuando
yo tenía 12 años, su muerte no fue triste, más bien fue un alivio, ya que
después de años de sufrimientos y enfermedades mi abuelo por fin descansó.
Cualquier
pérdida es triste… más de aquellas personas que son un pilar importante en
nuestras vidas y que sin ellas no podríamos seguir adelante… este hecho me
aterra. Pero al final es parte del ciclo de la vida y no podemos hacer nada al
respecto, tan sólo, quizás, disfrutar de su compañía cada momento, no dejar que
pequeños detalles no alejen de ellos y nunca perder la oportunidad de hacerles
saber cuan tan importante son para nosotros.