domingo, 25 de noviembre de 2012

La mejor clase de todas..


Para el festival del día de las madres, mis alumnos necesitan hacer un número musical. Como es muy común que el tiempo te coma y empieces a ensayar un par de semanas antes del evento, decidí que en la clase de Artes, aparte del programa a seguir, les daría clases de baile. Bueno, en realidad no es baile tal cual, sino más bien información sobre las diferentes corrientes musicales que han existido a lo largo de la historia, ya que mi idea es que los niños bailen un “mash up” de diferentes épocas: desde disco, rock n’ roll hasta algo de la actualidad.
Empezamos con el “Rock n’ Roll”, por supuesto que los niños no tenían idea de lo que les estaba hablando, así que en vez de darles una cátedra larga de lo que era el “Rock n’ Roll” se los conté en forma de historia y buscamos videos de cómo la gente bailaba durante esta época. Por supuesto todos estaban muertos de la risa y espantados al pensar que a lo mejor necesitaban hacer esos giros tan complicados con alguno de sus compañeros. Unos video nos llevaron a otros y terminamos en Grease (Vaselina). Claro que tampoco tenían idea de que esta maravillosa película existía. Así que decidí que era necesario verla para que se pudieran dar una idea más clara de lo que sucedía en ese entonces. Les encantó, aunque por su puesto tuve que adelantar todas las partes “sexuales” y “el no embarazo prematuro de Rizzo”, el caso es que se identificaron muy bien con los personajes, ya sabrán, las niñas peleándose por quién sería Sandy y los niños por quién sería Danny, a pesar de que les trate de explicar que no haríamos la obra de teatro de Vaselina, sino que sólo estábamos conociendo como se vivía durante el “Rock n’ Roll”, fue imposible. Los niños quedaron tan impresionados por el Rock n’ Roll que cuando nos pusimos a bailar todos estaban encantados. De verdad que ha sido una de las experiencias más gratificantes hasta ahora. Todos bailaban, todos reían, pedían que se les enseñara más pasos de la película, incluso me pedían que bailara con ellos… en fin, al terminar la clase me  preguntaron (exigieron) si lo podíamos hacer de nuevo la próxima semana.
Me sentí tan contenta de que este proyecto les hubiera gustado tanto, porque estoy segura de que se van con una buena sensación sobre un tema nuevo que difícilmente olvidaran.
Definitivamente tengo los mejores alumnos del mundo.

domingo, 11 de noviembre de 2012

De lo virtual a lo presencial.


Este sábado tuvimos nuestra segunda clase presencial de la maestría en Lectoescritura y debo decir que quedé fascinada. Quedé fascinada por varias razones, la primera (y conste que no las estoy escribiendo de mayor a menor importancia) fue porque tuvimos un día muy productivo lleno de actividades muy interesantes, que incluyeron un plática muy enriquecedora con dos escritores… obvio después de esta plática me quise convertir en escritora, pero bueno ese no es el punto. También tuvimos oportunidad de trabajar con nuestras maestras que dejaron de ser virtuales para convertirse en personas de carne y hueso… ambas maravillosas y llenas de mucha sabiduría, son de esas personas que con gran facilidad transmiten el amor que tienen hacia las materias que imparten. Y la segunda razón, igual de importante, fue que después de varios meses pude conocer mejor a mis compañeros, a las personas detrás de todos los cafecitos virtuales, los post de Facebook, de los blogs, de los comentarios de los trabajos, de los inbox… en fin, tuve un acercamiento a todos aquellos que estuvieron acompañándome durante este semestre y a los cuales sólo había visto una vez… quedé encantada con ellos, muchos se parecían a su foto de Facebook pero otros no tenían nada que ver… el caso es que, aunque sólo fueron unas cuantas horas, fue muy enriquecedor convivir con cada uno de ellos… lo que me puso a pensar: estudiar algo de manera virtual o en línea es una experiencia nueva y diferente, ya que es algo a lo que no estas acostumbrado, o al menos yo nunca lo había hecho antes, es un reto que incluye la parte autodidacta y la parte de generar tus propios horarios para lograr los propósitos esperados. Tal vez estoy champada a la antigua, pero, ahora que he probado las dos cosas, me quedo con las clases presenciales, son más personales, existe un trato más cercano entre compañeros y profesores, hay más retroalimentación y las clases son más enriquecedoras (ya sé, que he utilizado esta palabra como 10 veces en este escrito, pero no se me ocurrió algún sinónimo). Es una lástima que esta maestría sólo sea en línea, me hubiera encantado que fuera presencial. Pero bueno, no me puedo quejar, cada vez me enamoro más de ella.

domingo, 4 de noviembre de 2012

El tiempo pasa volando.


Que bonito es ponerte a pensar que por fin tienes trabajo, y no cualquier trabajo sino un trabajo que te gusta y lo mejor de todo es que te pagan por hacer lo que te gusta y te llena de muchas cosas positivas. No me gusta presumir, pero hoy yo me encuentro en esa situación.
Me la he pasado tan bien y he aprendido tantas cosas nuevas en esta nueva etapa que el tiempo se me ha pasado volando. No puedo creer que ya estemos a un mes y cachito para salir a las vacaciones de invierno.
Estuve pensando que en menos de lo que canta un gallo estaremos terminando el ciclo escolar, y la verdad es que me puse un poco triste y entré en pánico al saber que tendré que dejar a mi grupo. No saben la dinámica tan bonita que hemos creado todos juntos y pensar que no los tendré para siempre me entristece. Ya sé que son gajes del oficio, y que siempre es enriquecedor trabajar con diferentes grupos, pues uno nunca sabe lo que se pueda aprender de ellos. A lo mejor llegará el día en que me dará los mismo cambiar de alumnos, pero en lo que me acostumbro no la paso tan bien de saberlo.
Soy una dramática, pero quizás sea la luna llena la que me pone así : )
El caso es que todavía me quedan algunos meses con mis alumnitos y en lo que pasan daré lo mejor de mí, para que se lleven un lindo recuerdo de su segundo año, pero sobre todo de su maestra. ;)