domingo, 11 de noviembre de 2012

De lo virtual a lo presencial.


Este sábado tuvimos nuestra segunda clase presencial de la maestría en Lectoescritura y debo decir que quedé fascinada. Quedé fascinada por varias razones, la primera (y conste que no las estoy escribiendo de mayor a menor importancia) fue porque tuvimos un día muy productivo lleno de actividades muy interesantes, que incluyeron un plática muy enriquecedora con dos escritores… obvio después de esta plática me quise convertir en escritora, pero bueno ese no es el punto. También tuvimos oportunidad de trabajar con nuestras maestras que dejaron de ser virtuales para convertirse en personas de carne y hueso… ambas maravillosas y llenas de mucha sabiduría, son de esas personas que con gran facilidad transmiten el amor que tienen hacia las materias que imparten. Y la segunda razón, igual de importante, fue que después de varios meses pude conocer mejor a mis compañeros, a las personas detrás de todos los cafecitos virtuales, los post de Facebook, de los blogs, de los comentarios de los trabajos, de los inbox… en fin, tuve un acercamiento a todos aquellos que estuvieron acompañándome durante este semestre y a los cuales sólo había visto una vez… quedé encantada con ellos, muchos se parecían a su foto de Facebook pero otros no tenían nada que ver… el caso es que, aunque sólo fueron unas cuantas horas, fue muy enriquecedor convivir con cada uno de ellos… lo que me puso a pensar: estudiar algo de manera virtual o en línea es una experiencia nueva y diferente, ya que es algo a lo que no estas acostumbrado, o al menos yo nunca lo había hecho antes, es un reto que incluye la parte autodidacta y la parte de generar tus propios horarios para lograr los propósitos esperados. Tal vez estoy champada a la antigua, pero, ahora que he probado las dos cosas, me quedo con las clases presenciales, son más personales, existe un trato más cercano entre compañeros y profesores, hay más retroalimentación y las clases son más enriquecedoras (ya sé, que he utilizado esta palabra como 10 veces en este escrito, pero no se me ocurrió algún sinónimo). Es una lástima que esta maestría sólo sea en línea, me hubiera encantado que fuera presencial. Pero bueno, no me puedo quejar, cada vez me enamoro más de ella.

1 comentario:

  1. Hola Fer:

    Encantadora tu vitalidad, lo cual impregnas en tus escritos. A mi tambien me hubiese gustado estas clases de manera presencial, pero no dejo de verle las ventajas a lo virtual. Piensa en mi por ejemplo que no pude tener esa posibilidad de ver a los que no se acercaron a la camara. Creo que tanto Celine como Yvonne con solo dos clases presenciales y tooodo lo demas en linea lograron transmitirnos su entusiasmo y por eso sentimos que de manera presencial hubiesemos podido aprovechar mas de sus conocimientos.

    ResponderEliminar