Que
bonito es ponerte a pensar que por fin tienes trabajo, y no cualquier trabajo
sino un trabajo que te gusta y lo mejor de todo es que te pagan por hacer lo
que te gusta y te llena de muchas cosas positivas. No me gusta presumir, pero
hoy yo me encuentro en esa situación.
Me
la he pasado tan bien y he aprendido tantas cosas nuevas en esta nueva etapa
que el tiempo se me ha pasado volando. No puedo creer que ya estemos a un mes y
cachito para salir a las vacaciones de invierno.
Estuve
pensando que en menos de lo que canta un gallo estaremos terminando el ciclo
escolar, y la verdad es que me puse un poco triste y entré en pánico al saber
que tendré que dejar a mi grupo. No saben la dinámica tan bonita que hemos
creado todos juntos y pensar que no los tendré para siempre me entristece. Ya sé
que son gajes del oficio, y que siempre es enriquecedor trabajar con diferentes
grupos, pues uno nunca sabe lo que se pueda aprender de ellos. A lo mejor
llegará el día en que me dará los mismo cambiar de alumnos, pero en lo que me
acostumbro no la paso tan bien de saberlo.
Soy
una dramática, pero quizás sea la luna llena la que me pone así : )
El
caso es que todavía me quedan algunos meses con mis alumnitos y en lo que pasan
daré lo mejor de mí, para que se lleven un lindo recuerdo de su segundo año,
pero sobre todo de su maestra. ;)
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